El curso es un poco aburrido. Mi padre dice que parece una reunión de alcohólicos anónimos. Y es que 4 horas sentado, aguantando la charla de una señora que hablaba y hablaba y hablaba, más que un curso de preparación al parto, parecía de preparación a la siesta. Total, hemos sacado claro dos cosas: que nuestro sistema sanitario es una porquería y que el germen de trigo, a pesar del nombre es muy aconsejable. Mi papá esta muy orgulloso, porque ha sido el segundo mejor papi de la clase. (solo han ido 2).
A las 2 de la tarde ha nacido Lucia, la niña de los amigos mis papas, ha pesado 3 Kg. y el parto ha durado menos que el canto un gallo. Así que ya tengo una amiguita esperando.




